DICIEMBRE 2025

¡Hora de comer!

Unos de los momentos que forman parte del día a día de los alumnos es la hora de comer. Seguro que en casa conocéis por vuestros hijos los nombres de Juani, María, Sandra, Paloma, Ana Belén, Nines, Ana María, Vicky, Andrea, Carol, Patri y Sonia, las monitoras de comedor, coordinadas por Marta que, junto con el personal de cocina, Conchi y Santi, y sus auxiliares, Rosi, Sofia, y Carol, hacen que el comedor sea una grata experiencia para ellos. A diario, las monitoras se encargan de buscar por curso a los alumnos que se quedan a comer. Queremos aprovechar la ocasión para recordar que tenemos mucha suerte con que el comedor sea espacioso y los niños pueden mantener una higiene postural y acústica adecuadas.

Todas las monitoras cuentan con una experiencia y formación específica en el cuidado de los niños. En el caso de Marta, hablamos de 17 años, sumado a su licenciatura en pedagogía. De forma periódica, las monitoras reciben formación en comunicación afectiva y efectiva, curso de TDAH, cómo evitar conflictos, primeros auxilios, manipulación de alimentos, etc., Una amplia instrucción que mejora la atención a los alumnos.

El objetivo de su trabajo no es solo darles de comer, sino que se preocupan de que se alimenten de manera adecuada mientras aprenden a comer cosas que les gustan menos, todo de una forma agradable. En el comedor los niños están motivados con diversos retos que se les ofrecen para ganar estrellitas, de tal manera que la comida sana, el orden y la limpieza suman premios que incentivan la buena conducta de los niños.

Preguntad a vuestros hijos por el buzón de los valientes o la galería de agradecimiento, actividades educativas muy interesantes que hacen tras la comida con las monitoras del colegio. Para este personal, esencial en nuestro colegio, los niños son parte de su día a día, y son sus niños.

Arminda, nuestra enfermera escolar.

Muchas familias desconocerán que la presencia de personal de enfermería en un centro escolar depende de la Consejería de Educación, se trata de un recurso que otorga la dirección territorial de la zona por unos criterios en los que se determina que algún alumno con patología crónica necesite personal sanitario.

Este curso, contamos con Arminda, una enfermera con una gran experiencia en centros escolares y en servicio de urgencia, para cubrir las necesidades de esos niños. Además, como sanitaria se implica en todo lo que pueda afectar a la salud de los alumnos. Su implicación no se limita a la asistencia sanitaria a los niños con enfermedades crónicas (como asma, epistaxis, y alergias), sino a cualquier urgencia que suceda dentro del horario escolar. Su trabajo implica educación para la salud en diversos aspectos, como la higiene, la nutrición, la fotoprotección y los primeros auxilios, entre otros temas. Según nos ha contado, cuenta con una media de 20 visitas diarias.

Una recomendación de Arminda es que, si el alumno ha tenido fiebre o está enfermo no debemos llevarlo al colegio para evitar un brote epidémico: debemos pensar en el bien común, así como pensamos en un cuidado del ecosistema común. Después de hablar con ella, nos deja esta recomendación: “Dedicad tiempo a vuestros hijos”. Esa es la mejor salud que pueden tener.